Ficha

Nombre Civil: Cándido
Fecha de Nacimiento: 01/11/1904
Lugar de Nacimiento: Sant Mori (Gerona)
Sexo: Varón
Fecha de Martirio: 19/08/1936
Lugar del Martirio: Pedralbes (Barcelona)
Orden: Presbítero Profeso de la Orden de San Benito (Benedictino)
Datos Biográficos Resumidos:
Fue director de la imprenta y prefecto de los hermanos conversos.
1934 – Lo nombraron prefecto de los escolanes.

Biografía extendida

Datos Biográficos Extendidos:
Martirio:
El gran santuario mariano de Nuestra Señora de Montserrat, centro espiritual de Cataluña, había visto renacer la vida monástica benedictina en 1844. Al poco de producirse el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936, los comités izquierdistas se adueñaron de los alrededores y comenzó el incendio de iglesias y la caza de sacerdotes y religiosos: la evidencia de la inminente persecución religiosa llevó a los monjes de Montserrat a decidir en capítulo el abandono del monasterio y la dispersión de la Comunidad.
El último acto comunitario había sido el previo canto de las Vísperas en el coro el 22 de julio. Bien pronto, los revolucionarios subieron al santuario y se fueron incautando de algunas dependencias, pero providencialmente quedó a salvo del intento de incendiarlo.
La imagen de la Virgen -la “Moreneta”- fue escondida por los monjes, que hubieron de salir de allí sin obtener el salvoconducto que se había solicitado para asegurar sus vidas durante el viaje.
Hubo también que evacuar a los huéspedes y a toda la gente que estaba ese verano en Montserrat, pero se dio la prioridad a los niños de la Escolanía y a sus familiares para que marcharan antes que nadie. Los religiosos fueron saliendo en varios grupos y a distinto tiempo; ninguno fue asesinado allí mismo.

Asesinados entre el verano de 1936 e inicios de 1937, hay que decir que llama la atención, por una parte, la gran diversidad de edades: desde los 18 años de Dom Hildebrando Casanovas hasta los 82 del P. José Ma Fontseré. Sus martirios, como se ha indicado, no se produjeron en el santuario, sino en distintos sitios, al ser reconocidos como religiosos, apresados y asesinados.
Así, a pesar de la autorización y supuesta protección que tenían siete monjes -cuatro padres, que eran José Ma. Fontseré, Domingo Ma. González, Juan Ma. Roca y Ambrosio Ma. Busquets; dos hermanos coadjutores: Eugenio Ma. Erausquin y Emiliano Ma. Guilá; y un benedictino visitante, P. Plácido Ma. Felix- para residir en un piso de la ronda de San Pedro de Barcelona, fueron sacados en la noche del 19 al 20 de agosto por un grupo de milicianos, uno de los cuales, después de proferir una blasfemia, empujó cruelmente al anciano P. José Ma. Fontseré y le tiró por las escaleras de la vivienda donde se habían refugiado, porque las bajaba con dificultad. A continuación, les dieron el paseo nocturno y les fusilaron en el cruce de la calle Dels Garrofers con la avenida de la Victoria de Barcelona.
Los cadáveres, abandonados, pudieron ser reconocidos y amortajados en el depósito del Hospital Clínico y transportados el domingo siguiente en siete ataúdes hasta el cementerio, donde fueron enterrados en nichos cedidos por amigos de Montserrat, e incluso un benedictino disfrazado entre la gente pudo rezar un responso individual.

Menos suerte tuvieron los restos mortales de otros monjes de la Comunidad, como el P. Odilón Ma. Costa, Dom Narciso Ma. Vila y Dom Hildebrando Ma. Casanovas, que desaparecieron en la estación de ferrocarril de la plaza de Cataluña y aparecieron muertos en el depósito del Clínico el 29 de julio, sin que nadie los reclamara, siendo así arrojados a una fosa común del cementerio sudoeste de Barcelona.
De los 23 mártires montserratinos, uno fue asesinado junto con la Comunidad de El Pueyo, como ya hemos dicho. Diecinueve eran catalanes, tres castellanos y uno vasco. Varios destacaban en el aspecto cultural e intelectual, como el P. Luis Palacios, orientalista, catedrático en Roma y autor de valiosas gramáticas de lenguas semíticas; el latinista P. Domingo González; el helenista P. Odilón Costa; el historiador P. Veremundo Boque; los compositores P. Ángel Rodamilans, Dom Francisco Sánchez y el Hermano Ildefonso Civil, y el musicólogo P. Juan Roca. Además, en los oficios artesanos del monasterio cabe resaltar figuras como el sastre Hno. José Ma. Jorda y el impresor Hno. Eugenio Ma. Eurasquin.
Es precioso constatar la disposición martirial con que los monjes de Montserrat afrontaban todo lo que pudiera acontecerles, incluso hasta la muerte, como efectivamente sucedió en el caso de los mencionados 23.

¿En qué lugar reposan los restos mortales?
En la Sala Capitular del Monasterio, eregida en homenaje de los veinte monjes

Fecha deBeatificación: 13 de octubre de 2013, en Tarragona
Fecha de Canonización: Aún no está canonizado

Fiesta Canónica: 19 de agosto
27 de julio – Festividad de los Mártires Benedictinos

Fuente: Página de Facebook – Héroes de ayer y de hoy